Parashah VaYeshev – en Español

Shalom! These were translated by Tatiana Viquez Brenes from my Culture of Torah series.  I am very grateful for her help with translation and I pray you enjoy!

Parashah VaYeshev
Un Asunto Familiar

Génesis 37:1 - 40:23

Ella es más justa que yo! Qué declaración para hacer. Judá perdió dos hijos que habían dormido con Tamar y luego ella tiene el descaro de engañar a Judá vistiéndose como una prostituta y seduciéndolo y ella es la justa? Trate de encajar esto en una caja religiosa de la definición de rectitud! ¿Qué es lo que está pasando aquí y por qué esta pequeña historia está incluida en nuestra narración Bíblica? A primera vista, la historia parece estar fuera de lugar en el flujo de la narración, un inserto incómodo. La porción de la Tora comienza introduciéndonos a José con sus sueños de dominar la familia y él siendo vendido como esclavo y concluye con el levantamiento de José al poder en Egipto, sin embargo justo en el medio de esto está una historia que no menciona a José ni una vez. En realidad hay una fuerte conexión entre el episodio de Judá y su familia y esa narración de José, pero con el fin de entenderlo completamente, debemos investigar por qué Tamar es la justa.

Tamar se casa con Er el hijo mayor de Judá pero aparentemente fue un matrimonio corto porque el murió antes que ella fuera capaz de quedar embarazada. El autor Bíblico no considera que ésta muerte sea importante para la historia y simplemente ofrece hasta que Er hizo lo malo antes los ojos de YHWH. Ahora la familia es dejada en una situación problemática que debe ser arreglada por medio de lo que es conocido como Matrimonio Levirato[1]. Este tipo de matrimonio era suficientemente común en el antiguo Medio Oriente que el autor de Génesis no siente la necesidad de explicar nada acerca de eso, en cambio asume que el lector está familiarizado con este aspecto cultural. Esta ley es detallada después en el libro de Deuteronomio donde declara que si hermanos habitan juntos y uno muere sin haber dejado un heredero masculino, entonces su hermano debe tomar a su viuda como su esposa, y tener relaciones sexuales con ella con el fin de producir un heredero varón[2]. El propósito de esto es con el fin de levantar el nombre del fallecido, así su nombre no se borre en Israel. No se menciona en Deuteronomio de algún otro que no sea de los hermanos que realice esta tarea, sin embargo en el libro de Ruth vemos que un familiar distante realiza esta tarea. Es una característica bien conocida de los códigos de leyes del antiguo Medio Oriente que ellos asumían un entendimiento básico de la ley y así los códigos escritos solo explicaban como tratar con situaciones inusuales[3]. De acuerdo con la Ley Hitita 193, en realidad es el padre quien se supone es el que embaraza la viuda, solo si él está muerto debe uno de los hermanos realizar esta tarea[4]. Independientemente de donde es originada esta ley, es claro de la narración Bíblica que los hermanos fueron los primeros escogidos para levantar el nombre de su hermano fallecido. Sin embargo, cuando los hermanos no realizaron la tarea, fue considerado justo que Judá realizara la tarea, incluso a pesar de que fue engañado. Ahora vamos a considerar por qué ésta tarea de levantar un heredero para el difunto es tan importante que merece un capitulo completo del Génesis. Judá le dice a Onán que “levante una semilla para su hermano” lo que está claramente vinculado con Deuteronomio 25. Nuestras traducciones del Ingles nos dirán que este levantamiento es con el propósito que el nombre del difunto no sea borrado, lo que parecería indicar un deseo de preservar su recuerdo. Sin embargo, en nuestros dos casos de esta ley siendo llevada a cabo (Judá & Tamar, Booz & Ruth), las genealogías completamente olvidan los nombres de los hermanos difuntos y en cambio atribuyen el linaje al padre biológico. Claramente la ley no es para el propósito de preservar la memoria del nombre del difunto. Es en el libro de Ruth donde descubrimos el propósito de levantar un heredero para el nombre del difunto. En el capítulo 4 Naomi debe vender un pedazo de tierra que pertenecía a su esposo Elimelech y así Booz busca redimir la tierra. El otro pariente redentor estaba dispuesto a redimir la tierra hasta que el descubre que el también tendrá que casarse con Ruth y producir un heredero con el fin de “levantar el nombre del difunto en su heredad[5]." ¿Por qué este otro pariente rehúsa realizar esta tarea? Porque la tierra que el redimiría a través de la compra no pertenecería a él o a alguno de sus propios hijos, seria transferida al primer hijo que él tendría con Ruth. La tierra pertenecería a la familia de Elimelech y tuvo un desastre que no golpeo la familia, se habría dado a sus hijos como una herencia. Por lo tanto, Booz levanta un hijo quien puede heredar la propiedad de la familia y así preservar el inmueble. Dando a luz un hijo quien puede heredar la propiedad, el estatus social de la mujer y por lo tanto el honor es restaurado y ella ahora tiene alguien que provea por ella, y así darle seguridad. En la ley de Deuteronomio 25 declara que “si hermanos habitan juntos” entonces la ley levirato aplica. Esta frase es similar a la ley en el Código Hammurabi el cual declara “cuando los hermanos se dividen después que el padre se ha ido a su destino” y luego van a describir la división de la herencia de la propiedad de su padre[6]. Así esta ley en la Tora aplicaría a una situación donde la heredad no ha sido dada a los hijos. Entendiendo este aspecto cultural ahora nos ilumina a la razón por que los actos de Onán de derramar su semilla sobre la tierra era un acto tan perverso que merecía un castigo divino. Judá originalmente tuvo tres hijos, Er, Onán y Shela. Cuando Judá muere, su propiedad se habría tenido que dividir en cuatro partes iguales; dos partes habrían ido a Er (heredero primogénito), una parte a Onán, y una a Shela. Cuando Er muere sin un heredero los derechos del primogénito cambian a Onán y la propiedad habría sido dividida en 3 partes iguales con Onán recibiendo dos de esas partes (66% de la propiedad). Sin embargo si el deber de levirato se realizó con Tamar, Onán regresa a recibir solo el 25% de la propiedad. Si Onán se habría rehusado a realizar la tarea de levirato, según lo permitido en Deuteronomio 25, ya sea Selah o posiblemente Judá o algún otro pariente hubiera realizado esta tarea, colocando a Onán de vuelta al 25% de la propiedad[7]. Entonces Onán inventa una trampa perversa en la que él toma la responsabilidad del levirato y toma a Tamar, pero secretamente derramara su semilla sobre la tierra con el fin de no dejarla embarazada. Esta manera asegura que él recibirá su 66% de la propiedad. El pecado de Onán no estaba practicando control de natalidad como ciertas denominaciones Cristianas han declarado; era la codicia - el amor al dinero! Este fue el pecado grave que enojó a YHWH tanto que El mató a Onán. Esta codicia es también lo que conecta esta historia con el resto de la porción de la Tora. Los hermanos de José estaban enojados con él por su túnica. Cuando estudiamos la cultura del antiguo Medio Oriente, descubrimos que sus ropas no eran por comodidad o estilo, ellas indicaban tu estatus. Tamar se puso sus ropas de viuda para indicar su estatus legal como viuda y “sus ropas le da derecho a los privilegios provistos para las viudas en la ley, tal como el espigueo y una porción del diezmo[8]." Cuando Tamar quiere indicar que ella es una prostituta, ella de nuevo cambia sus vestidos. La túnica de José indica su estatus elevado en la familia y más que eso fue tomado como una señal que el recibiría la heredad del primogénito, desde que él fue el primogénito de la esposa amada. Por lo tanto la codicia condujo a sus hermanos a llevarlo a un pozo. Los hermanos aparentemente habían planeado dejar a José en el pozo hasta que el muriera, pero de nuevo la codicia criada en su fea cabeza y Judá hace la pregunta, “que beneficio tenemos en matar a nuestro hermano[9]? Claramente estamos tratando con un mensaje que advierte de los peligros de la codicia! Ahora hay un caos en la familia. Judá tiene miedo de perder a su amado hijo y último heredero y por eso él trata deshonrosamente con Tamar y le niega a ella y a su esposo difunto el heredero que ellos merecen. Tamar es relegada al estatus de viuda, una casta social débil que a menudo era aprovechada en el antiguo Medio Oriente. Por lo tanto ella tomó el asunto en sus propias manos, ella soporto la vergüenza de la prostitución ella misma con su suegro con el fin de restaurar orden y honor a la familia. Como extraño concepto como este podría ser para nuestra mentalidad religiosa, ella es considerada a ser más justa que Judá, no porque ella se comportó más perfectamente, sino porque ella restauro honor a la familia. Algunas veces la vida nos presenta con situaciones imposibles donde no hay una senda deseable, donde nosotros debemos tomar acciones que normalmente nunca consideraríamos con el fin de cumplir con los asuntos más importantes de la Tora. Este es el espíritu de la Tora; cuidar de la viuda, el pobre, el huérfano, y cualquiera que pueda estar en necesidad y en opresión.

Notas finales

[1] Levir is Latin for "husband's brother".

[2] Deuteronomy 25:5-10.

[3] Westbrook, Property and the Family in Biblical Law, 71.

[4] Also see Middle Assyrian Law 43, “If the seignior either poured oil on (her) head or brought betrothal-presents (and) the son to whom he assigned the wife either died or fled, he may give (her) to whichever he wishes of his remaining sons from the oldest son to the youngest son who is at least ten years old. If the father died and the son to whom he assigned the wife also died, but the dead son has a son who is at least ten years old, he shall marry (her), but if the grandsons are younger than ten years, the girl’s father, if he wishes, may give his daughter (to one of them); or if he wishes, he may make an equitable return (of the gifts). If there is no son, he shall return in full as much as he received, precious stones and whatever is not edible, but he need not return what is edible.” (Pritchard, ANET, 184).

[5] Ruth 4:1-5.

[6] Code of Hammurabi 165, "If a seignior, upon presenting a field, orchard, or house to his first-born, who is the favorite in his eye, wrote a sealed document for him, when the brothers divide after the father has gone to (his) fate, he shall keep the present which the father gave him, but otherwise they shall share equally in the goods of the paternal estate." (Pritchard, ANET, 173).

[7] Westbrook, Property and the Family in Biblical Law, 76.

[8] Matthews, Chavalas, and Walton, IVP Bible Background Commentary, Ge 38:26.

[9] Genesis 37:26.

Reference List:

Raymond Westbrook, Property and the Family in Biblical Law, vol. 113, Journal for the Study of the Old Testament Supplement Series (Sheffield: Sheffield Academic Press, 1991).

James Bennett Pritchard, ed., The Ancient Near Eastern Texts Relating to the Old Testament, 3rd ed. with Supplement. (Princeton: Princeton University Press, 1969),

Victor Harold Matthews, Mark W. Chavalas, and John H. Walton, The IVP Bible Background Commentary: Old Testament, electronic ed. (Downers Grove, IL: InterVarsity Press, 2000).

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